
Las familias de los jóvenes melillenses muertos por disparos de una patrullera marroquí hace cinco aí±os siguen reclamando justicia
Por: El Financiero
La muerte de la emigrante marroquí Hayat Belkacem, la joven de 19 aí±os tiroteada por la Marina Real de Marruecos en una playa próxima a Tetuán cuando intentaba emigrar en una lancha hacia Espaí±a, ha espoleado los ánimos de dos familias en Melilla para seguir reclamando la verdad sobre quiénes mataron a sus hijos. Y por qué. Por qué los mataron. Emin Mohamed Driss, de 20 aí±os, y Abdeselam Ahmed Ali, apodado Pisly, de 24, fallecieron un 27 de octubre de hace cinco aí±os tiroteados por miembros de la Marina Real frente al cabo de Punta Negri.
Emin y Pisly, a diferencia de Hayat, no eran emigrantes marroquíes que intentaban llegar a Espaí±a, sino dos espaí±oles musulmanes que vivían en Melilla con sus familias y salieron a pescar, según sus padres, en una zodiac de seis metros. El entierro de estos dos jóvenes en Melilla congregó en su día a decenas de miles de personas, cristianos, musulmanes y judíos unidos por el dolor y la indignación.
Mientras en Marruecos solo unos cientos de jóvenes ultras del equipo de Tetuán se han atrevido a reclamar al Estado justicia por la muerte de Hayat, en Melilla estas dos familias siguen llamando a las puertas del Gobierno espaí±ol para que presione a Marruecos y que aclare las condiciones en que murieron los jóvenes. El día 27 de cada mes ambas familias se concentran a las puertas del Palacio de la Asamblea para pedir justicia.
Las familias de Emin y Pisly son espaí±olas y musulmanas. Dris Mohamed, el padre de Emin tiene una cafetería en Melilla. Allí comentaba hace dos semanas a este diario: âNosotros no tenemos nada en contra del Gobierno de Marruecos. Solo vamos contra los seí±ores que dispararon a nuestros hijosâ. Abdeslam Ahmed, el padre de Pisly, aí±adía: âNo pedimos una guerra entre los dos países. Solo justiciaâ. De momento, no la han encontrado.
La versión marroquí, difundida en su día por la agencia oficial MAP, comentaba que el domingo, 27 de octubre, una patrullera de la Marina Real dio el alto a la lancha neumática en la que navegaban los jóvenes espaí±oles. Ellos âse dieron a la fugaâ e âintentaron una maniobra de colisiónâ contra la patrullera.
Pocos meses después del incidente el atestado de la Gendarmería de Marruecos reveló que el comandante de la patrullera 116 de la Marina Real marroquí hizo cinco disparos al aire para darles el alto a los dos jóvenes. Al ver que se daban a la fuga, el marinero A. E. M., de 41 aí±os, abrió fuego 26 veces y M. B., de 23 aí±os, 15 veces. âEstos disparos causaron inmediatamente la muerte de las dos personas que se encontraban a bordo, además de agujeros en toda la lanchaâ, seí±ala el atestado que este diario pudo consultar en 2014.
Los padres de Emin y Pisly creen que el proceder de la Gendarmería marroquí es mucho más ético y transparente que el de la Marina Real. Cuando se enteraron de la muerte de Hayat Belkacen, Driss Mohamed, el padre de Emin, declaró: âAlguien debe parar esto. Nosotros desgraciadamente hemos perdido ya a nuestros hijos, pero hay que evitar más casos. La Marina Real primero mata y luego preguntaâ.