Se ha centrado en el primero del decálogo, recogido en el Libro del Éxodo "No tendrás otros dioses frente a mÃ".
Por: Agencias
Ciudad de Vaticano.- El Papa ha retomado este miércoles la audiencia general después de la pausa veraniega. Ya volvió a la actividad pública ayer por la tarde con el macro encuentro que mantuvo en la plaza de San Pedro con 60 mil jóvenes de 19 paÃses.
En verano la catequesis de los miércoles se celebra a cubierto, en el Aula Pablo VI, debido a las intensas temperaturas de la Ciudad Eterna, en dÃas como hoy próximas a los 37 grados. El Aula Nervi estaba llena a rebosar puesto que, después de un mes sin la posibilidad de ver al Papa, los peregrinos, venidos de todo el mundo, estaban deseosos por encontrarse con él.
Francisco ha continuando con su ciclo de catequesis sobre los mandamientos. Se ha centrado en el primero del decálogo, recogido en el Libro del Éxodo "No tendrás otros dioses frente a mÃ". El Papa ha explicado que hay tentaciones que pueden alejarnos de cumplir con ese mandamiento, como por ejemplo, las idolatrÃas, que afectan por igual a no creyentes y creyentes e incluso provocan que haya algunos que incluso busquen fama dentro de la Iglesia, "porque se puede crecer en una familia cristiana pero centrada, en realidad, en referencias ajenas al Evangelio".
A estas referencias el Papa las ha llamado "supermercado de Ãdolos", a disposición de cualquier persona, donde se pueden encontrar Ãdolos como la fama, la belleza o el dinero. Pero también Francisco ha advertido de otro peligroso Ãdolo que es el "rezar" a otros que no son Dios como, por ejemplo, a los adivinos o al Tarot: "Os pregunto, ¿cuántos de vosotros habéis ido a que os echaran las cartas para ver el futuro?, ¿cuántos de vosotros, por ejemplo, habéis ido a que os leyeran la mano para ver el futuro en lugar de rezar al Señor?".
El PontÃfice ha asegurado que todos estos Ãdolos "exigen un culto, requieren sangre y un ritual" porque, aunque prometen la felicidad, en realidad, roban la vida. Con duras palabras ha criticado que, con tal de alcanzar esos Ãdolos, en las sociedades modernas se pasa por encima de los hijos, de la familia o de la estabilidad matrimonial: "El dinero roba la vida y el placer conduce a la soledad".
De ahà que el Santo Padre haya advertido de que los Ãdolos "esclavizan" porque, en realidad, abocan a una "vorágine auto-destructiva" haciéndonos esperar un resultado que nunca llega. Los Ãdolos generan una hueca "ilusión de futuro", ha sentenciado Francisco. En contraposición a estos Ãdolos, el Papa ha propuesto a Dios, porque "el Dios auténtico no pide hijos sino que nos entrega a su Hijo".
Antes de concluir, el Papa Francisco ha querido redondear la catequesis invitando a una reflexión personal sobre los propios Ãdolos que consumen a cada persona. Por eso, ha despedido a los peregrinos con este mensaje: "Los Ãdolos nos roban el amor. Los Ãdolos nos vuelven ciegos al amor. Y para amar de verdad es necesario ser libre de cualquier Ãdolo. ¿Cuál es mi Ãdolo? QuÃtatelo y tÃralo por la ventana".