La fuerte helada pintó de blanco los viñedos el pasado 9 de diciembre. Según expertos de la casa vinícola, el frío podría traer efectos benéficos como un vino con mejor color, aroma y sabor.
Por: Reforma
Ciudad de México.- Los climas fríos registrados recientemente en Coahuila pueden ayudar a los viñedos, destacó Daniel Milmo, director de la vinícola.
Una nevada pintó de blanco los viñedos en Casa Madero el pasado 9 de diciembre, haciendo nacer la interrogante sobre los efectos del frío intenso en las uvas.
"El frío es muy bueno para la vid, esta es la tercer helada del año y las plantas ya estaban comenzando su dormancia. Es conveniente que haga frío para que la planta reciba la señal de que es invierno y comience con este proceso", señaló Daniel Milmo, director comercial de la bodega.
La dormancia es el periodo del ciclo vegetativo de la vid en el que se reduce la actividad metabólica, guardando sus reservas energéticas. Cuando se presenta en inviernos más marcados, la planta crece de mejor manera.
"Brota con más vigor, más uniforme, y eso nos ayuda a tener mejor calidad de la uva al final. Las heladas e inviernos marcados también implican mayor concentración en color, aroma y sabor.
"Cuando tenemos inviernos muy marcados, también podemos notar que hay menos plagas el año siguiente", destacó.
Tras vivir en el 2016 un invierno poco frío, la región de Parras, Coahuila, registró este fin de semana temperaturas inferiores a los cuatro grados. Sin embargo, no es la temperatura más baja registrada en la casa vinícola.
"Hace quince años se presentaron temperaturas de menos diecisiete grados, una situación bastante anormal", recordó Milmo.