WhatsApp
Pronostico del tiempo
Puentes Internacionales
Twitter
Instagram
YouTube
Facebook

+

El Planeta de lo Simios Las dos caras de César

Una saga que ha cautivado a generaciones, llena de dudas sobre el futuro de la humanidad a raíz de sus defectos.

  • 353

Una saga que ha cautivado a generaciones, llena de dudas sobre el futuro de la humanidad a raí­z de sus defectos.

Por: Redacción

Saltillo, Coah.- Era 1968 y el mundo pasaba por una época convulsa, cargada de transiciones sociales y con rudimentarios efectos especiales a disposición. Se trataba de un planeta que necesitaba reorganizarse, un planeta a punto de estallar... un planeta de los simios. Lo que aparecerí­a en las pantallas de cine serí­a la visión de un francés –Pierre Boulle–, que cinco aí±os antes reflejarí­a en su novela El Planeta de los Simios y a posterior gestarí­a una de las sagas más memorables no sólo de Hollywood, sino de un universo cargado de fanáticos a la historia que plasma los más grandes temores de la humanidad. El Planeta de los Simios logró introducir una historia profunda y reflexiva, utilizando, como todas las grandes obras de ciencia ficción, la especulación futurista para explorar temas sociales, polí­ticos y culturales de la actualidad, pero sin dejar que éstos se entrometan en la acción y las situaciones dramáticas de la pelí­cula. Mientras la guerra de Vietnam, la guerra frí­a, y los movimientos estudiantiles resonaban con fuerza, fue en la literatura, en la televisión y el cine, donde los simios encontraron espacios para fungir como avatares, para poner fuera del ser humano las situaciones del momento, entenderlas, analizarlas, reflexionarlas y generar entretenimiento con ello. El significado de sociedad se pone en entredicho desde el principio. Resulta difí­cil acostumbrarse a los cambios en ella y en la saga se ve cómo los golpes súbitos a las creencias y la estructura moldean el carácter, cambian la personalidad, pero en especial, revaloran el instinto de supervivencia. Era 1968 cuando los simios llegaron a la pantalla y provocaron un revolución mediática... ¿simios dominando al mundo? ¡Qué locura! En especial por la forma en cómo muestran a una especie que logra fácilmente adaptarse a las costumbres humanas, las que aborrecí­a de inicio, pero que finalmente se convierte en su peor enemigo. Así­ corren los aí±os y las entregas de la saga. Con ajustes leves, pero atinados en determinadas circunstancias que marcaron aún más la conexión de la audiencia con la historia. Marcadas diferencias sociales entre los propios simios, una educación marcada por los intereses de quienes tení­an el poder, una instrucción religiosa cuya finalidad era alabar al gran creador, cargado de idolatrí­a, sin opción alguna al cuestionamiento, son algunas de las primicias. Pero también está el menosprecio y odio por “seres inferiores”, en este caso los humanos, borrados de la historia, pero usados como esclavos... así­ como era al contrario en un principio, un inicio sólo accesible para los pensadores, los privilegiados. Suma de miedos El desconocimiento e indiferencia hacia el otro es imperante en el mundo y en el planeta de los simios ocurre bajo la misma tónica. Las técnicas de sometimiento son tales para demostrar superioridad que recuerdan a los campos de concentración nazis e incluso a situaciones vividas en prisiones como Guantánamo. Sin oportunidad de mostrar algún dejo de inteligencia, en la primera parte los humanos son tratados como bestias, así­ como más adelante se mostrarí­a que el hombre hací­a lo mismo con sus “mascotas-sirvientes”: los simios. Se trata de un toma y daca sobre los conflictos que derivaron en una gran batalla por el control, por la superviviencia. El miedo a perder la individualidad, el temor de perder la identidad como grupo, el terror de perder como especie, son grandes temas que se desglosan en el entendimiento del por qué sólo una especie podrá ser dominante. César como eje Para reflejar todo lo escrito en lí­neas anteriores está César, el simio llamado a ser lí­der, orillado a tomar fuertes y cruentas decisiones, por el bien de su especie, mostrando siempre destellos de “humanidad”, de corazón. El cómo se entrelazan la primera saga de pelí­culas y la más reciente, cuyo estreno se da en el paí­s esta semana, es interesante desde el punto de vista narrativo. Familia, alimento, hogar, tienen significancia cuando se traslada al plano emocional y en esta saga no existe algo más emocional que una sola palabra: “no”, un ya basta a las injusticias, al mal trato, a la indiferencia, a la violencia... aunque la violencia misma es la fórmula inevitable para resolver los conflictos. Así­ ha sido la historia de la humanidad, así­ quedó plasmado en una novela que dio pie a la saga en 1963, así­ busca una especia tomar su propio camino, así­ fue, es y será el planeta de los simios.

Publicación anterior Policía mata a su ‘novia’ de 13 años y después de suicida
Siguiente publicación Hoy hace 62 años ‘nació’ Pedro Páramo
Entradas relacionadas
Comentarios
  Estaciones ;